“CHICHAS” AL CENSO 2012




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Como boliviana o boliviano ¿pertenece a alguna nación o pueblo indígena originario campesino o afro boliviano? Es La pregunta N°29 de la boleta censal del Censo Nacional de Población y Vivienda 2012 (CNPV) a realizarse el 21 de noviembre del presente año. La respuesta que incluye 36 pueblos o naciones concordantes con el abanico de idiomas reconocidos por el texto constitucional, más dos alternativas: “no pertenece” o “no soy boliviana o boliviano” Deja a un lado a la nación o pueblos de los “Chichas”.

Se entiende por nación, a una unidad “histórica”. Un agregado de hombres sobre un trozo de tierra en función de universalidad, ligado a otras personas que la conforman por vínculos culturales (lengua, religión costumbres y una historia en común).Un pueblo es una integridad de destino, de esfuerzo, de sacrificio y de lucha, que ha de mirarse entera y que entera avanza en la historia de los habitantes de un país en torno a una meta común.

Partiendo de la contextualización de nación y pueblo; los Chichas conservan su Historia, cultura, idioma, religión, costumbres, espiritualidades. Se las puede profundizar en las siguientes fuentes bibliográficas; “Los Chichas Preinkaicos del sur de Bolivia y noroeste de la Argentina” de Marcos Michel, “La cultura Chicha” (2003) de Dante Ángelo profundizando el estudio técnico desde la Arqueología. Los “Chichas como Mitimaes del Inca” de Carlos E. Zenolli miembro de la universidad de Buenos Aires, entre otros.

Los municipios urbanos y rurales pertenecientes a los “Chichas”; Vitichi, Tumusla, Cotagaita, Atocha, Tupiza, Villazón y los Cintis, que por; esfuerzo, valentía, sacrificio y lucha, hicieron su propia Historia, llevando en alto el orgullo de ser Chicheños. Se las puede apreciar en el siguiente contexto; El destino hizo que en suelo “Chicheño” se librara la primera batalla libertaria, el 27 de octubre de 1810 el combate en Cotagaita, el 1º de abril de 1825 en Patirana a orillas del río Tumusla, ocasión donde se aniquiló al último reducto ibérico comandado por el Coronel. Pedro Antonio Olañeta. El 7 de noviembre de 1810 la batalla de Suipacha, en 1879 el combate de Tambillo donde El escuadrón “Franco Tiradores” formado por vecinos distinguidos de Cotagaita y Tupiza, fue destacado como avanzada de la quinta división hacia Atacama, ocupado ya por fuerzas Chilenas. El coronel Rufino Carrasco (Nacido en Talina) jefe de esa avanzada, tuvo conocimientos de que en un punto próximo a donde él estaba, existía una columna de la caballería chilena; y al punto resolvió ir a combatirlos y logró derrotar a los chilenos.

Los Chicheños, que a costa de sudor y sangre en los campos de batalla, fueron los forjadores para liberar al Alto Perú del yugo español y consolidar el nacimiento de Bolivia a la vida libre, soberana e independiente, que por estos actos históricos los chichas son recordados en los pueblos pertenecientes a los Chichas, los cuales deberían ser identificados como un pueblo o nación dentro del conjunto de posibles respuestas a la pregunta N°29 del Censo Nacional de Población y Vivienda 2012.

Si bien en la pregunta N° 29 de la boleta censal no se toma en cuenta a los “Chichas”. Podemos a través de ella, dar a conocer nuestra identificación con la Nación "Chichas", respondiendo afirmativamente a la pregunta. El (empadronador/a) preguntará al ciudadano -¿a que nación o pueblo indígena originario campesino o afro boliviano pertenece?-no teniendo la potestad de leer ninguna de las opciones de respuestas- en caso de afirmación. (Véase boleta censal 2012). De manera que podremos declararnos como "Chichas “y este (empadronador/a) deberá anotar nuestra respuesta en las casillas en blanco habilitadas para esto.

El parágrafo II del Art. 13 de la Constitución Política del Estado vigente dice; “las declaraciones, derechos y garantías que proclama esta constitución no serán entendidos como negación de otros derechos y garantías no enunciados”. Entendiendo el derecho a la pertenencia de un pueblo o nación. En este sentido, si bien la boleta censal no nombra expresamente a Los “Chichas”, ello no niega el derecho a reivindicarla y declarar nuestra pertenencia a la nación o pueblo “Chichas”




Diputados de Mizque, Charcas y Chichas en la asamblea de Tucumán

Por Antenor Fernández Yañez

El 9 de julio de 1816, en esta casa histórica propiedad
de doña Francisca Bazán de Laguna, los Diputados
de las Provincias Unidas del Sud, juraron por la
Independencia y dieron nacimiento a la
República Argentina.
¡Si Juró…! La voz de los once Diputados retumbó en el histórico salón de Tucumán, le siguió una cerrada ovación y gritos: ¡Vivan… Las Provincias Unidas del Sud...! ¡Viva..!, entre estos luchadores de la libertad americana, estaban representantes de: Charcas, Mizque y Los Chichas (hoy Bolivia), quienes suscribieron el Acta de la Independencia y Proclama Libertaria en San Miguel de Tucumán el 9 de julio de 1816.

Después de la Primera Batalla libertaria en Cotagaita (27 Oct. 1810), el resonante triunfo de argentinos y patriotas chicheños en Suipacha (7 nov. 1810), el alzamiento en Potosí (10 nov. 1810), la victoria lograda por Manuel Belgrano y su Ejército sobre los españoles en Tucumán (24 Sep. 1812) y otras batallas, se expandieron las acciones de rebeldía en el norte argentino y Alto Perú, contra la corona española.

La Revista Nuevos Horizontes de EL DIARIO, hace una retrospectiva de la larga lucha por la emancipación y liberación del yugo español que tuvieron su origen con los gritos libertarios del 25 de mayo de 1809 en Sucre y del 16 de julio de 1809 en La Paz, preámbulo del rompimiento de los vínculos con España y desobediencia al Rey Fernando VII.

HISTÓRICA JURA EN SAN MIGUEL DE TUCUMÁN, ARGENTINA
Mientras en el Alto Perú, los Ejércitos Argentinos apoyados por guerrilleros criollos chicheños se enfrentaban al poderoso Ejercito de España, en San Miguel de Tucumán, se consolidaba el nacimiento de la República Argentina a la vida libre, soberana e independiente.

“Ya su trono dignísimo abrieron, las Provincias Unidas del Sud; y los libres del mundo responden al Gran Pueblo Argentino Salud..”, marca la segunda estrofa del Himno Nacional Argentino resaltando ese inmortal acontecimiento, y consolidando además la indisoluble unión de dos Naciones Hermanas: Argentina y Bolivia, que desde tiempos remotos están fusionados por lazos de amistad, conservando su rica cultura ancestral y brillante historial republicano.

El Magno Congreso General, celebrado en San Miguel de Tucumán el 9 de julio de 1816, bajo la Presidencia de Francisco Narciso de Laprida, Diputado por San Juan en parte saliente destaca:

“Nosotros, los representantes de las Provincias Unidas del Sud en Sudamérica, reunidos en Congreso General, invocando al Eterno que preside el Universo, en el nombre y por la autoridad de los pueblos que representamos, pretextando al cielo a las Naciones y hombres todos del globo, la justicia que regla nuestros votos.”

“Declaramos solemnemente a la faz de la tierra, que es voluntad unánime e indiscutible de estas provincias romper los violentos vínculos que los ligaban a los reyes de España, recuperar los derechos que fueron despojados, e investirse del alto carácter de una Nación libre e independiente del rey Fernando VII, sus sucesores y metrópoli”.

“Quedan en consecuencia prosigue el Acta de hecho y derecho con amplio y pleno poder para darse las formas que exija la justicia e impere el cúmulo de sus actuales circunstancias”.

“Todas y cada una de ellas así lo publican, declaran y rubrican, comprometiéndose, por nuestro medio al cumplimiento y sostén de esta su voluntad, bajo del seguro y garantía de sus vidas, haberes y fama.”

“Comuníquese a quienes corresponda, para su publicación en obsequio del respeto que se debe a las naciones detállense en un manifiesto los gravísimos fundamentos impulsivos de esta solemne declaración”.

“Dado en la sala de sesiones, firmada de nuestra mano, sellada con el sello del Congreso y refrendada por nuestros Diputados Secretarios.”

Francisco Narciso de Laprida, Diputado por San Juan, PRESIDENTE; Mariano Boedo, Diputado por Salta, VICEPRESIDENTE; Dr. José Mariano Serrano, Diputado por Charcas (hoy Sucre) SECRETARIO; Juan José Paso, Diputado por Buenos Aires; Dr. Antonio Saenz, Diputado por Buenos Aires; Dr. José Darragueira, Diputado por Buenos Aires; Dr. Mariano Sánchez de Loría, Diputado por Charcas (hoy Sucre), Dr. José Severo Malabia, Diputado por Charcas (hoy Sucre), Dr. José Andrés Pacheco de Meló, Diputado por Chichas (hoy sud de Potosí); Pedro Ignacio Rivera, Diputado por Mizque (hoy Prov. Cochabamba), Dr. Esteban Agustín Gazcón, nacido en Oruro, Diputado por Buenos Aires.

El Gral. José de San Martín, dio instrucciones a su Ejercito, para proseguir con las expediciones libertarias que avanzaron desde Tucumán, hacia el Alto Perú, y apoyar a los grupos guerrilleros que se enfrentaban a las tropas realistas, cuyos cuarteles estaban ubicados en: Tupiza, Talina, Mojo, Moraya, Sococha, Yavi Cotagaita, Patirana, Vitichi, Potosí; Sucre, La Paz, Cochabamba, Santa Cruz y otros poblados que eran fortines españoles.

Jefes militares argentinos como: Antonio Gonzáles Balcarce, Martín Miguel de Guemes, Juan José Castelli, Manuel Belgrano, Bernardo Monteagudo, Juan Martín Pueyrredón, Juan Antonio de Arenales, Ignacio Warnes, José Rondeau, Gregorio Araóz de La Madrid, tuvieron a su mando a la infantería y caballería gaucha que intervino en varios combates en suelo altoperuano (hoy Bolivia).

LA GLORIOSA CABALLERIA CHICHEÑA FUE ARMA DECISIVA PARA LA VICTORIA

En 15 años de lucha libertaria, la gran región de Los Chichas, quedó prácticamente diezmada, por cuanto, las valerosas mujeres del sur entregaron a la causa libertaria sus hijos, INDOMITOS GUERREROS, de la legendaria CABALLERIA CHICHEÑA, diestros jinetes, armados de lanzas, machetes y fundamentalmente coraje y valor a la hora de entrar en combate.

Los pueblos del sur alimentaron a las tropas patriotas con cereales: trigo, maíz, papa, carne de res, gallinas, ovejas, cabras, aprovisionando en forma permanente con forraje para caballos y mulas, toda una logística que implica mantener efectivos armados en una guerra desigual frente al ejercito realista.

En el largo proceso emancipador, del Alto Perú, se registraron hechos de toda naturaleza, episodios vandálicos, como el saqueo a la Casa de Moneda, destrucción de edificios coloniales, y tal vez, el más doloroso, el fusilamiento del Cnl. Pedro Norberto Arraya en el “Veladero” (Suipacha) por orden de Andrés de Santa Cruz, por entonces militaba en filas realistas; el caudillo chapaco, Eustaquio Méndez, también fue objeto de represalias a causa de intrigas y falsas acusaciones.

El destino hizo que en suelo chicheño se librara la primera batalla libertaria, el 27 de octubre en Cotagaita, y la última el 1º de abril de 1825 en Patirana a orillas del río Tumusla, ocasión donde se aniquiló al último reducto ibérico comandado por el Cnl. Pedro Antonio Olañeta.

Por razones desconocidas, algunos nobles de esa época que se reunieron en Sucre el 6 de agosto de 1825 para redactar el Acta de la Independencia, no convocaron a los CHICHEÑOS, que a costa de sudor y sangre en los campos de batalla, fueron los forjadores para liberar al Alto Perú del yugo español y consolidar el nacimiento de Bolivia a la vida libre, soberana e independiente.

Para perpetuar la memoria de los guerreros argentinos, se honraron con sus nombres las estaciones ferroviarias ubicadas en la ruta a Villazón de Nazareno, “Gral. Antonio Gonzáles BALCARCE”; de Yuruma, “Gral. Juan Antonio Alvarez de ARENALES” y de Mojo, “Cnl. Carlos MEDINACELLI”.

En esta galería de notables luchadores por la Independencia de Bolivia, destacan además, los Coroneles; Pedro Norberto Arraya, Carlos Medinacelli Lizarazú, Esteban Arze, Eustaquio Méndez, José Vicente Camargo, Juana Azurduy de Padilla, Miguel Betanzos, los caciques, Chorolque e Ignacio Muiba, el guerrillero Cañoto y cientos de VALEROSOS CHICHEÑOS, héroes anónimos que regaron con su sangre el suelo patrio, por cuanto en un conflicto bélico no solo son héroes los comandantes o líderes, si no los que ofrendan su vida aquellos soldados sin grado alguno.

“El personal del F.C.V.A. y Batallón Presidente Arce 2º de Ferrocarrileros, rinden homenaje ferviente a LOS CHICHEÑOS, que murieron heroicamente por defender la Patria, antes y después de la República”, Tupiza, 17 de abril de 1944, Cnl. Humberto Arandia Pardo, Administrador General, Juan Sáenz G. Subadministrador.

Esta plaqueta recordatoria que se halla en el andén de la estación ferroviaria de Tupiza (Sud Chichas), perpetúa el homenaje a los valerosos combatientes del Sur que participaron en la Guerra de la Independencia (1810 a 1825), Guerra del Pacífico (1879) y Guerra del Chaco (1932 a 1935).

EL ABC DE LA NACIÓN CHICHAS


La cultura Chichas es milenaria y se constituye en una nación porque tiene: territorio, estructuras organizativas, identidad, idioma, artes, tecnologías, ciencia, una épica y gloriosa historia y cosmovisión de alta espiritualidad, por tanto existimos en el contexto del Estado Plurinacional.

Al respecto, la Constitución Política del Estado Plurinacional define a nación de la siguiente manera:

“Es nación y pueblo indígena originario campesino toda la colectividad humana que comparta identidad cultural, idioma, tradición histórica, instituciones, territorialidad y cosmovisión, cuya existencia es anterior a la invasión colonial española”. (ARTÍCULO 30 Parágrafo I)

Así mismo la Ley Marco de Autonomías y Descentralización “Andrés Ibáñez”, ratifica la categoría nación de la siguiente manera:

“Son pueblos y naciones que existen con anterioridad a la invasión o colonización, constituyen una unidad sociopolítica, históricamente desarrollada, con organización, cultura, instituciones, derecho, ritualidad, religión, idioma y otras características comunes e integradas. Se encuentran asentados en un territorio ancestral determinado y mediante sus instituciones propias, en tierras altas son los Suyus conformados por Markas, Ayllus y otras formas de organización, y en tierras bajas con las características propias de cada pueblo indígena”. (Artículo 6, parágrafo III.)

Para mejor comprensión precisamos:

1.- Colectividad humana.
La Nación Chichas es una unidad sociopolítica constituida por un conjunto de poblaciones urbanas y rurales que históricamente comparten un territorio ancestral común. Actualmente organizados en Tierras Comunitarias de Origen en los municipios de Vitichi, Cotagaita, Atocha, Tupiza y Villazón. Considerando antecedentes históricos la colectividad humana de la Nación Chichas abarca también Los Lipez, Cintis, la parte alta y valles de Tarija, el norte argentino y Atacama hoy Chile.

2.- Identidad Cultural.
La identidad cultural es toda acción material y manifestación espiritual que se construye desde tiempos inmemorables.

Las acciones materiales de nuestra identidad cultural consisten en el legado del hombre y mujer de los chichas, que se manifiesta en sistemas económicos, riqueza arqueológica, arte cerámico, construcciones, textiles, metalurgia, dominio de la genética del maíz, recursos agrícolas y pecuarios, medicina y otras ciencias. Estos elementos necesariamente se desarrollan en un territorio. Toda pintura rupestre, petroglifo, edificación ancestral, campo labrado, canal de riego es identidad cultural.

Esta identidad se transforma de manera permanente pero no cambia en su esencia. Los Chicheños desde tiempos ancestrales somos artistas creadores, hábiles alfareros, esforzados agricultores, constructores y guerreros. Quienes escribieron sobre nosotros destacaron siempre estas y otras cualidades.

Nuestra rica identidad espiritual se manifiesta en una profunda concepción de la ética, la justicia y la libertad. Y se expresa en el folclore, música, mitos, leyendas, idioma, tradiciones, arte, ritos ancestrales, costumbres peculiares y diferentes de otros pueblos, que se transmiten de generación en generación.

Estas son las raíces de nuestra identidad cultural que se ostentan a diario y que se fusionaron con otras culturas, pero la fortaleza nuestra consiste en haber mantenido la identidad de la Nación Chichas, viva y vigorosa.

3. -Idioma.
La Nación Chichas tiene su propio idioma resultado de una larga evolución que ha recibido influencias de diversas lenguas como el Kakana, Puquina y Tupuraya y a su vez influyó sobre otras.

Recientes investigaciones sobre documentos coloniales determinaron que el Kunza, Lipe, Atacameño o Licantay que es el mismo idioma, era hablado en tiempos de la colonia, en la costa y el norte del actual Chile, el norte Aargentino incluyendo Salta y Jujuy.En lo que respecta Bolivia, las provincias Nor Lipez, Enrique Baldiviezo, Sud Lípez, Modesto Omiste, Nor y Sur Chichas, Nor y Sur Cinti en Chuquisaca y el altiplano y valles de Tarija.Documentos coloniales, religiosos y estudios toponímicos determinan estas aseveraciones, incluso investigadores extranjeros afirman que los Lipez o Chichas hablaban el kunza. Sin embargo la existencia de otras toponimias y nombres advierten la presencia de otro idioma aparentemente “más antiguo” que el señalado.

4.- Territorialidad.
El territorio de la Nación Chichas comprendía desde Porco hasta el Valle de Tucma (Tucuman) de norte al Sur. Del naciente desde Tomina hasta las costas de Atacama al poniente, comprendiendo las provincias de Tomina, Nor y sur Cinti en Chuquisaca. Una mejor percepción del verdadero espacio territorial Chicheño, radica en los datos pre coloniales que se fundamentan en el tránsito de rutas inter ecológicas, restos arqueológicos y el propio idioma.

Si el idioma es un indicador de ocupación territorial,la arqueología revela también un estilo de construcción propia, por ejemplo en Chipihuayco (Modesto Omiste) existe una ciudad construida en más de 50 hectáreas, se puede considerar a esta edificación como el epicentro de la Nación Chichas puesto que no se han descubierto aún restos de tal magnitud. Otro gran núcleo arquitectónico es Uchagchi, Livi Livi, Peña Amarilla y otros.

La cerámica Chichas se diferencia por las representaciones simbólicas, proceso tecnológico de producción, diseños, usos y combinaciones de colores, resistencia, cocción y sus paredes bruñidas y delgadas, por lo que es única y está diseminada como el idioma. La cerámica nos da identidad, hasta hoy la tecnología y los ritos para su elaboración se mantienen, al igual que los textiles tanto en Vitichi, Calcha, Totora, Río Blanco, Cornaca, Rabilero, Talina, Chawa, Berque y otras poblaciones.

5.- Instituciones.
La gestión del territorio Chicheño se basó en la institucionalidad de reinos o señoríos, los cuales son: los Calchas, Ocloyas, Toropalcas, Talinas, Murayas, Mujus, Humahuacas, Casabindos, Cochinocas, Churumatas, Tomatas, Cintis, Lipez, Atacamas y otros. A su vez estos reinos estuvieron subdivididos en parcialidades comunitarias, posteriormente pasaron a definirse como ayllus, en el periodo de coexistencia con el incario. Siendo una de sus características su estructura socio organizativa de tipo horizontal.

En el Estado Plurinacional de Bolivia la Nación Chichas comprende el territorio de los municipios de NorLipez, Enrique Baldiviezo, Mojinete y San Pablo de Lipez, Vitichi, Cotagaita, Atocha, Tupiza y Modesto Omiste. Asimismo tenemos Tierras Comunitarias de Origen reconocidas por el Estado como partes integrantes de la Nación Chichas.

6.- Cosmovisión.-
La visión del universo o la percepción y la relación de los Chicheños consigo mismo, con la sociedad y con la naturaleza, tienen fuentes ancestrales y un orden expresado a través del calendario lunisolar, que rige aún para definir actividades agrícolas y en su momento sirvió para determinar acciones en defensa de su libertad.Los ciclos anuales están reflejados en los ciclos de los instrumentos musicales.

Esta cosmovisión está vigente y en práctica por las Chicheñas y Chicheños de ahora, sólo que mimetizada en fiestas religiosas.

Además de la luna, que aparece deificada en muchas canciones folclóricas, el sol juega un rol importante en la concepción del mundo, lo mismo que las estrellas. Actualmente algunos ancianos identifican la constelación de la llama, el cóndor y otros animales. La ubicación de las estrellas están ordenas en torno al “rio de estrellas”(Vía Láctea) y las “Cabrillas”y la Cruz del Sur (crucero), que sirven como referentes de ubicación espacial y horaria durante la noche y la madrugada, además de los cuatro ciclos climáticos de la naturaleza.

Este es el habitat de nuestra estirpe; una vida sencilla desde un alma de grandes desarrollada en la conducta mesurada, la moral ascética y la cosmovisión trascendente de su yo hacia un estado de sapiencia plena y conformidad con los principios de la gran fuerza de la gloria ( tierra) mostrada en los ojos y las tomas de agua , en las víboras, la parima, y el león. Agua plenitud en una percepción interactiva con la naturaleza, respetándola, agradeciéndola, y desafiándola. La milenaria cultura de los Chichas dejo a sus descendientes muestra de su alta espiritualidad en frisos y petroglifos que muestran el calendario, los rituales, los símbolos contenidos de alta cosmología, filosofía y universidad del saber humano. El culto a la luna y la chasca orientan la vida agrícola, pero asi mismo la chasca o chacana es la fuerza inteligente que ayudan acercarse al gran Tupa o“padre más allá de la montaña”.

7.-Tradición Histórica.
Una nación sin tradición histórica no puede existir. La historia es parte integrante de la nación, es su identidad en el tiempo y el espacio. La Nación Chichas hizo su historia a partir de la defensa de su libertad. En la lucha contra la imposición del incario, en la resistencia anticolonial y la lucha independentista. Dimos existencia a Bolivia defendiendo su heredad junto a otros pueblos y naciones.

Algunos hechos históricos:
En 1551, en Atacama, 1.500 guerreros Chichas concurren armados de arcos y flechas y hacen frente a las huestes del español Valdivia.

En 1563, junto a los Calchaquies, Omahuacas, Casavindos, Atacamas y Chiriguanos, los Chichas toman parte de la asonada que derruye a fuerza de brazo y fuego la antigua ciudad de Nieva hoy Jujuy.

En el año 1570 los Chichas, en Calcha, Toropalca y Cotagaita libran combates contra el feroz conquistador y astuto “clérigo” Luis de Fuentes y Vargas.

En 1577, Luis de Fuentes, en venganza ante los constantes levantamientos en Tarija, organiza a sus tropas y arremete contra los Chichas en Omahuaca y en el histórico poblado indígena de Talina, pasando cobardemente a degüello de mujeres y niños.

Afirmado el oprobioso sistema colonial, los conquistadores habían impuesto sobre los Chichas la Mita, la Encomienda y los Repartos. La expoliación constante hizo que en agosto de 1625, en las minas de Chocaya, estallase otro levantamiento contra la corona española. La imposición de la Mita provocó un sangriento episodio, los Chicheños bajo una bandera roja diezmaron a la población española.

En julio de 1774, el Cacique Principal y Gobernador del pueblo de Calcha, Justo Pastor Yelma, al oponerse a los tributos que exigía la corona, fue hecho prisionero. Este acontecimiento insurreccionó a los Calcheños, quienes al mando de la “Mama Segunda”, Ana María Yelma de Chaira pidieron la libertad de su Cacique. Tras una represión la “Mama” fue apresada y sometida a un juicio sumario, sentenciándola a morir crucificada y quemada. Una vez muerta en la cruz, su cuerpo, fue arrojado al río para escarmiento de los sublevados. Fue un crimen cruel.

En 1781, Cotagaita y Tupiza se insurreccionaron acompañando la hoguera Tupamarista que estremecía el continente. En reacción, la corona desató apresamientos sistemáticos en el territorio chicheño: 70 rebeldes fueron encarcelados en Cotagaita, de los cuales 9 fueron ejecutados, entre ellos el caudillo Pedro de la Cruz Condori. En Tupiza, sentenciaron a muerte a 23 insurrectos junto al cabecilla Lazo de la Vega.

En el ocaso colonial, la Nación Chichas nuevamente irrumpe el 27 de octubre en Cotagaita y el 7 de noviembre de 1810. Desde entonces la guerra en la Nación Chichas se extendió por largos e ininterrumpidos 15 años. Se libraron batallas y refriegas permanentes en las quebradas y pampas de Mojo, Talina, Estarca, Suipacha, Tupiza, Cotagaita, Chequelte, en los Cintis, Salta, Jujuy y otros espacios.

El 1° de abril de 1825, en la Batalla de Tumusla, se sella la independencia de Charcas hoy Bolivia.
Muchos héroes Chicheños, aún están esperando ser rescatados del anonimato y de las injusticias de la historia como los guerrilleros Vicente Camargo, José María Chorolque y otros.

Nunca negamos nuestra generosa sangre a la Patria. Desde Atacama, Suipacha, Tumusla, Iruya, Montenegro, Ingavi, el Pacifico y el Chaco, nuestros héroes viven en esta generación y continúan señalando el camino de la Nación Chichas.

EL 21 DE NOVIEMBRE, DÍA DEL CENSO EJERCEREMOS NUESTRO DERECHO

Apoyados en el texto constitucional que dice:

“Dada la existencia precolonial de las naciones y pueblos indígena originario campesinos y su dominio ancestral sobre sus territorios, se garantiza su libre determinación en el marco de la unidad del Estado, que consiste en su derecho a la autonomía, al autogobierno, a su cultura, al reconocimiento de sus instituciones y a la consolidación de sus entidades territoriales, conforme a esta Constitución y la ley”. (Artículo 2)

Auto identifiquémonos como miembros de la Nación Chichas, ejerciendo el derecho a que nuestra nación sea reconocida.

Así mismo tenemos el derecho:

“A que la identidad cultural de cada uno de sus miembros, si así lo desea, se inscriba junto a la ciudadanía boliviana en su cédula de identidad, pasaporte u otros documentos de identificación con validez legal”. (Parágrafo II, numeral 2)

Por ejemplo, si nacimos en Suipacha como miembros de la gloriosa Nación Chichas tendremos el derecho a inscribir nuestra auto identificación como tales. Este será el documento de Identidad de Chicheñas y Chicheños:

Nacido en Suipacha - Nación Chichas – Estado Plurinacional de Bolivia.

¿CÓMO RESPONDER A LA PREGUNTA 29?

Gobierno Autónomo Municipal de Tupiza: Dr. Miguel Orlando Cachambi
Dirección: Departamento de Cultura Turismo y Deportes Lic. Roberto Urzagaste
Coordinación General: Unidad Centro de Investigación Arqueológica Antropológica Tec. Walter J. Gutiérrez A.
Elaboración: Lic. Freddy Tarcaya Gallardo, Prof. Carmela Cazón, Lic. Eberth Fernando. Peredo B. Sr. Manuel Mendoza Villena.

Chichas trasnacionales

Con los trabajos de investigación que se vienen desarrollando, los datos respecto de los Chichas se van acrecentando y enriqueciendo. Sin duda, esta labor requiere de profundizar en etapas todavía, algo, insuficientes los cuales se circunscriben sobre todo a la época precolombina.

Sin embargo, con el aporte de algunos estudiosos del tema los conocimientos se van sumando para poder ir definiendo de mejor manera la relación y permanencia que se tiene de las características y sobre todo los rastros de los originarios Chichas. De esta manera, se debe ir rompiendo con las limitaciones simplemente culturalistas donde las peculiaridades parecen permanecer desde un tiempo considerable más allá de los procesos de estilización normales refiriéndonos a lo que es el tema de la cultura en cualquier parte del mundo.

De esta manera, se hace necesario seguir interiorizándonos en estas temáticas investigativas que permitan delinear una secuencia histórica desde los orígenes pasando por las diferentes etapas, conocidas, y así delinear la actualidad de lo que se entiende por el “ser chicheño” con bases bien cimentadas.

En este sentido, dentro de los aportes rescatables, y motivo de debate, encontramos trabajos como “Los Chichas Preinkaicos del sur de Bolivia y noroeste de la Argentina” de Marcos Michel, y otros, donde entre otras afirmaciones expresa, a diferencia de Krapovicas (1961), que el centro de los Chichas se encontraba en la puna tarijeña, propiamente el altiplano de Sama. No obstante este dato fortalece el parentesco con la cultura tarijeña a partir del tronco común de los Chichas. Por otra parte, se encuentra el valioso aporte de “La cultura Chicha” (2003) de Dante Ángelo profundizando el estudio técnico desde la Arqueología.

Como es conocido el territorio Chichas traspasó los límites republicanos que se establecieron a fines del siglo XVII por lo cual este legado quedó dividido entre varios países. Así, en el marco de la XXVI Reunión Anual de Etnología (MUSEF La Paz), dentro del Seminario de Historia, el día 30 de agosto se presentó el trabajo “Los Chichas Historia de una Nación” donde se realiza una contribución desde la Sociología con un enfoque histórico complementado con elementos del contexto actual en el cometido de hablar de una reconstitución de la Nación Chichas.

Sin embargo, esto motivó el interés de otros investigadores que presentan datos sugerentes como lo manifestado por Alejandro Málaga, Director de la Carrera de Historia de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa; quien ha estudiado los asentamientos Chichas en esta región peruana durante el siglo XVI donde habrían cumplido el rol de mitayos y dieron un aporte importante en la reconstrucción de esta ciudad luego del terremoto sufrido en 1600.

Por otra parte, el trabajo de Mariela Rodríguez: “Entre "bárbaros y civilizados". "El afianzamiento de una frontera colonial. Chichas, siglo XVI” donde su desarrollo entiende a la región Chichas como un territorio, históricamente, de frontera con las diversidades que esta situación conlleva. También comentar los varios trabajos elaborados por Raquel Gil quien hace el estudio en la parte argentina y describe diferentes etapas en cuanto a los Chichas dentro de la línea histórica.

Como se observa, con estos y varios otros trabajos, el interés por realizar el seguimiento a los rastros de los Originarios Chichas sigue vigente además de un enfoque multidisciplinario en su estudio que traspasa las fronteras para considerar a los Chichas como actores transnacionales en como veta de investigación lo que es positivo en cuanto las visiones “desde afuera” mejoran la forma de conocernos y reconocernos; desde lo que fuimos lo que somos y lo que queremos ser en una proyección real del “ser chicheño”.