Evocando la gesta chicheña del 7 de noviembre

Por: Alberto Solares Gaite
Vía: Página Siete 

El eco de un galopar de corceles rompía el silencio de las quebradas, el trajinar de jinetes que surgían como figuras fantasmales alborotaba la noche del valle. Convergiendo desde sendas, abras y cañadas se reunían en pequeñas tropas y espoleando sus monturas se perdían raudamente entre los rojos cañadones. ¡Debían llegar con el alba al lugar donde el destino les tenía concertada una cita con la historia!

Era el tiempo heroico, cuando la patria comenzaba a sacudirse del yugo tan injusta y largamente impuesto por el peninsular ibérico. Chichas, un pueblo tradicionalmente altivo y valeroso, se alzaba en armas. A caballo, enarbolando el estandarte de la patria, galopaba a ofrendar el sacrificio de sus hijos por la sagrada causa de la emancipación americana.

Las provincias del Río de La Plata, insufladas por los vientos libertarios irradiados desde Charcas, fueron las primeras en alcanzar su independencia y como una forma de preservarla organizaron y armaron fuerzas expedicionarias que marcharon en apoyo de las provincias altas, las que recién iniciaban su larga y cruenta lucha emancipadora, no obstante haber sido el escenario de las primeras insurgencias revolucionarias, pero, precisamente por ello, donde se había concentrado una desesperada resistencia del poder colonial.  

El primer Ejercito Auxiliar enviado por la Junta Revolucionaria de Buenos Aires, habiendo ingresado al Alto Perú, tuvo una derrota inicial en las cercanías de la villa de Cotagaita, plaza fuerte realista, y se replegaba otra vez hacia el sur. La fuerza española victoriosa, superior y mejor armada, siguiendo muy de cerca a los patriotas logró darles alcance a los pocos días, obligando al desmoralizado Ejército Auxiliar a presentar combate. Con las últimas luces del día las avanzadas realistas avistaron a los auxiliares acampando a orillas del río San Juan, procediendo el grueso de sus tropas a tomar posiciones estratégicas con el propósito de envolver a su enemigo y forzarlo al siguiente día a un combate definitivo.

LA PATRIA A LOS VENCEDORES DE TUPIZA

...AL VALOR CHICHEÑO


La Batalla de Suipacha, combate librado, el 7 de noviembre de 1810, en los campos de Suipacha en el sur de Bolivia, entonces perteneciente a la audiencia de Charcas, en el Alto Perú, constituyó un triunfo del Ejército Patriota frente a los Realistas Españoles.

El Ejército Patriota estaba al mando del Gral. González Balcarce, cuyo ejército fue integrado por el Primer Ejército Auxiliar del Norte Argentino que se posicionó en Nazareno el 6 de noviembre después de su derrota en Cotagaita el 27 de noviembre (Gauchos, Salteños y Jujeños), la Caballería Chicheña (Cinteños, Talineños, Mojeños, Suipacheños y Tupiceños) integrado con jinetes intrépidos al mando del guerrillero Pedro Arraya que ingresaron por el oeste de las playas de Suipacha el 7 de noviembre, el Escuadrón de Suipacheños del audaz guerrillero Cesario Alfaro de Campos con sus 175 hombres armados de palos, machetes y algunos fusiles resistieron al norte de los campos de Suipacha (quebrada de San Agustín) el 6 y 7 de noviembre y las Fuerzas Criollas de Tarija que llegaron desde el Sudeste por los campos de Mojo el mismo día. 

El Ejército de los Realistas compuesto por los Veteranos de Borbón, Lanceros de Cinti y Dragones de Chichas, cuyas tropas españolas estaban al mando del Gral. José de Córdoba y Rojas, victoriosas llegaron desde Cotagaita pasando por Tupiza al pueblo de Suipacha, en la tarde del 6 de noviembre, dónde establecen su cuartel. 

El día 7 de noviembre, en los campos de Suipacha, a las once de la mañana se produjo la más sangrienta de las batallas en contra las tropas Realistas, quienes fueron derrotados finalmente, en las riberas del río de Suipacha que tiñeron de rojo las aguas con sangre de los españoles. Resultó una fácil victoria para los patriotas, pues los realistas abandonaron el campo de batalla en precipitada fuga, dejando toda su artillería, gran cantidad de fusiles, municiones, prisioneros, dinero en gran cantidad y dos banderas.

Telamayu de tradición minera, fundiendo el bismuto de Tasna

Y homenaje a "Los Chichas", la indomable raza guerrera 

Por Antenor Fernández Yañez

Telamayu, de reconocida trayectoria desde hace dos siglos, 
el bismuto extraído en Tasna, es refinado en la fundición 
que reinició operaciones en la minería estatal, promoviendo
y favoreciendo a la economía nacional.
Mañana primaveral, los rayos del sol marcan una línea horizontal en las alturas, “el pito” (sirena) emite su ulular, inicio de la jornada laboral, cientos de obreros rumbo a la fundición, carpintería y talleres; niñas y niños a la escuela, las amas de casa hacen fila en la pulpería para aprovisionarse, la característica en Telamayu.

Es febril la actividad, la fundición emite humo negro por sus altas chimeneas, dirigidos por “gringos”, los obreros proceden a reparar los legendarios camiones “International”, “Leyland” y “Mack”, deben estar en óptimas condiciones para las duras faenas de transporte de carga.

Los “baldes” (andariveles) se balancean colgados de gruesos cables, procedentes de “Asillani” (Siete Suyos), lentamente, descienden a los buzones, descargan complejos: plata-plomo-zinc que luego son triturados en las chancadoras, comienza el refinamiento del metal, este, es embolsado y cargado en bodegas del ferrocarril.

Desde el sur, llega una “vaporina” (locomotora), del puente retrocede, ingresa a los galpones de Telamayu, engancha los vagones y prosigue su marcha estirando el pesado convoy hacia Uyuni y desde ahí a Chile vía Ollague, al puerto marítimo de Antofagasta.

En Atocha, la población se concentra en tiendas para adquirir: coca, cigarrillos “Astoria”, los populares “maythucos”, alcohol, además de herramientas utilizadas en minería: linternas, guantes de cuero, chalinas, chompas, pues sobre los 3.658 msnm, el frío invernal se hace sentir.

Atocha, fortaleza minera del sur

El paisano Freddy Tarcaya Gallardo, comparte esta publicación dedicada a Atocha, capital de la segunda sección municipal de la provincia Sur Chichas.

Puedes descargarla desde nuestro repositorio de documentos sobre la Nación Chichas, haciendo clic aquí

Diamantes

El secreto guardado por los volcanes en los Lípez

Por Antenor Fernández Yañez

El periodista Antenor Fernández Yañez, de la revista
Nuevos Horizontes de EL DIARIO, cerca al hito LXXX,
fronterizo entre Bolivia y Chile, al fondo yergue altivo su
cono el imponente volcán “Licancahur” en Sud Lípez - Potosí. 
“Fama constante hay y yo lo vi, muchas veces en la provincia de Los Lípez (sudoeste de Potosí) al igual que en la de Atacama, su vecina, había finísimos diamantes y que por un poco de coca, que no valía dos reales, había dado una india vieja un puñado de ellos, brutos que valieron en España muchos ducados”, afirma Pedro Alonso Barba, en su célebre libro “Arte de Los Metales”, cuya edición fue autorizada por Paulo de Barondelet en Madrid-España el 28 de septiembre de 1639.

En cuanto al potencial minero que tiene la meseta andina de Bolivia (La Paz-Oruro-Potosí), la revista Nuevos Horizontes de EL DIARIO, revela aspectos puntuales del trabajo de cuantificación desarrollado por el sacerdote español Barba, hace cinco siglos.

En sus apuntes afirma: “En una de las jornadas (travesías a pie) que hay desde Potosí a Los Lípez junto a la que llaman Aguas Calientes, por la que allí mana (brota), hay una pampa llena de género de piedras cristalinas, puras y transparentes, labradas de la naturaleza, en ángulos que rematan en punta”.

“Recogí cantidad de ellas -prosigue- todas las veces que por allí pasé, admirando de su hermosura, porque parecía cada una un sol a la reflexión de sus rayos; la mayor que hallé era del grosor de un dedo pulgar”.

DIAMANTES EN LAVA FÓSIL
Los diamantes son expulsados desde la profundidad de la tierra, por la ERUPCIÓN VOLCÁNICA en el magma (lava), este se enfría en rocas ígneas: kimberlitas, adoptando diferentes tonos de coloración: azul, rosado, negro, rojo, violeta, verde, amari-llo, etc.

“Turquesas muy finas se sacan en Atacama, una ví yo en Los Lípez, tan grande como un real de a dos; es gala muy estimada (apreciada) entre los indios de esta provincia, traer sartas de pedrezuelas de este género menudas y curiosamente labradas, traenlas los varones más gruesas a los cuellos, como gargantillas”.

Generalmente, los diamantes se forman en profundidades de 140 a 190 kilómetros, en temperaturas de 1.000 grados centígrados y a unos 50 kilobares de presión, es decir el diamante es la piedra más dura utilizada en la industria, con preferencia en la elaboración de joyas por su estructura y belleza.

“Amatistas hay muchas en el cerro de su nombre, que está junto al asiento de Minas de Esmoruco y en el rico de Santa Isabel del nuevo Potosí, se sacaban entre sus metales de plata, riquísimas y maduras piedras de este género, hay las también hacia el Paraguay y Buenos Aires críanse en sus pampas o llanadas (planicies) debajo de tierra, que se llaman cocos, que son como bolas, tan grandes como una cabeza de puntas de durísima piedra de casta de pedernal, maravillosamente labradas por la naturaleza.”

MUERTE EN “LA HEDIONDA”
“Recién descubierto, el rico asiento minero de San Cristóbal de Los Lípez, fui yo a aquella provincia, en este tiempo en un hermoso alto y muy capaz cerro, que con otras lomas, rodea el sitio en que se poblaron los mineros, descubriéndose dos de nación gallegos, una veta que al principio se llamó de su nombre y después hasta hoy La Hedionda por sus nocivos efectos”.

“Comenzose a sacar metal muy rico Tacana entre Calichal blanco y poco a poco se ahondó no se pudo pasar adelante (avanzar); porque el mal olor que de allí salía, lo impidió con muerte de algunos indios de los que en ella trabajaban”.

“Déjose -continua Barba- por más de cuatro o cinco años, al cabo de los cuales, estando también yo presente, intentó otro minero proseguir en la labor, por la riqueza del metal y parecerle que en tanto tiempo ya habría desvahodado (ventilado) y evaporarse el mal olor, pero cóstole la prueba dos indios que se murieron, luego con lo que se dejó hasta hoy”.

Barba, fue testigo de la muerte de muchos mineros en su mayoría indígenas lipeños, quienes se internaban en las profundas galerías, para sacar el mineral, cargando sobre sus espaldas “botas” (mochilas de cuero), envueltos en ga-ses tóxicos, no tenían salvación, encontraban su final, en forma irremediable.

FRANJA DE FUEGO DEL PACÍFICO
La faja polimetálica del altiplano de Bolivia, Cordillera Occidental de los Andes, limítrofe con Chile, es la “zona caliente” formada por más de 35 volcanes en su mayoría “dormidos” (inactivos), toda esta franja que se extiende a lo largo de nuestro continente forma parte del “Cordón de Fue-go del Pacífico”.

“El Uruputuncu”, “Tata Sabaya”, “El Utu-runcu”, “Caltama”, “El Asotán”, actualmente expulsan desde sus altos conos, delgadas “fumarolas”.

Toda esta meseta está constituida por otros volcanes como: “El Challviri”, “Licancahur”, “Putana”, “Quetena”, “Apacheta”, “Chico”, “Ollague”, “Parinacota”, “San Javier”, “Chascos”, “Chiguana”, “Llipe”, “Julina”, “Tunupa”, “Cerro Grande”, “Chachacomani”, “Pilaya”, “Isluga”, “Inca Camacho”, “Pachayatas”, “Chaturi”, “Khaspani”, “Payrumani”, “Sajama” y otros.

Hace miles de años, estos imponentes volcanes expulsaron abundante magma, en esa “lava fosilizada”, Barba en el siglo XVI, durante sus expediciones y largas caminatas por esos desolados parajes encontró diamantes, gemas de diverso tamaño y tonalidad.

No existe vegetación en toda esa zona próxima al cordón volcánico, el silencio es absoluto, uno siente la sensación de estar caminando en otro planeta.

En la década del 80‘ a bordo de las aeronaves “Learjet 35A” del Servicio Nacional de Aerofotogrametría de la FAB, realicé varias misiones de exploración y reconocimiento, sobrevolando la meseta de Sud y Nor Lípez (Potosí).

Desde el aire se puede apreciar los campamentos mineros en los cráteres de estos volcanes de empresas dedicadas a la extracción y explotación del azufre, tanto en el lado boliviano como en el sector chileno.

En expediciones terrestres posteriores, pude establecer en el mismo terreno el potencial que tiene el sudoeste de Potosí, con recursos estratégicos: litio, boro, ulexita (evaporíticos); en los salares: Uyuni, Coipasa, Chiguana, Empexa en la desembocadura del Río Grande de Lípez.

Grandes reservorios de agua dulce subterráneo, como el bofedal de Quetena Chico, vientre madre del Silala, una delgada vena discurre por debajo de la tierra y rebrota en ojos en el límite fronterizo con Chile, país que canalizó este caudal para favorecer a varias poblaciones asentadas en el desierto de Atacama, entre ellas Chuquicamata, la mina de cobre más grande del mundo usurpada a Bolivia por asalto armado en 1879.

El proyecto geotérmico “Sol de Mañana”, cerca a Laguna Colorada, ofrece las mejores perspectivas para la electrificación de esta zona, constituida por la Reserva Natural de Fauna y Flora Andina “Eduardo Avaroa”, con notable afluencia de turistas que llegan a este desierto considerado como uno de los más bellos del continente.

URANIO-ORO-COBRE
La meseta de Los Lípez, compuesto por montañas, volcanes y subsuelo, que se ex-tiende en el sudoeste de Potosí, guarda en sus entrañas recursos estratégicos cuantificados por diversas instituciones que realizaron estudios de prospección en esta zona próxima a la frontera con Chile.

Está confirmada la existencia de Uranio, (Los Lípez, cumbres de Los Chichas) un material radioactivo de alto poder, por razones obvias no se puede, ni debe proporcionarse los sitios donde se encuentra este mineral valioso, utilizado en reactores nucleares, armas atómicas y diversas ramas de la industria aeroespacial.

El misionero Barba, a bordo de un galeón, zarpó de España en junio de 1588, navegando por el Atlántico, después de tres años de largo viaje, llegó a Tarabuco (Chuquisaca), de ahí se trasladó a San Cristóbal (meseta de Los Lípez), durante su formación sacerdotal, acumuló conocimientos básicos para dominar el arte de las aleaciones metalíferas, con procedimientos rústicos de esa época en la fundición y transmutación de metales diversos.

“El Arte de Los Metales” con información primaria en torno a la exploración, explotación y refinación, fue condensado y re-editado por la Sociedad Geográfica y de Historia de la Casa de la Moneda de Potosí, saliendo a circulación en febrero de 1967.

Antenor Fernández Yañez Cel. 73041229.

Caminando por los recuerdos de Chajrahuasi


Tupiza representa una diversidad de aspectos dentro de los cuales su historia toma mayor fuerza. Sin embargo, la inexistencia de algunos lineamientos de preservación patrimonial hace que cada vez nos lamentemos más del deterioro de varios lugares pintorescos. De esta manera, uno de los espacios inmediatos ha significado Chajrahuasi en el cual la ex hacienda de Aramayo aparecía de forma misteriosa, desde las entrañas del cerro colorado, generando pensamientos, novedosos o recurrentes; donde este lugar fue testigo de una serie de vivencias para muchos de nosotros siendo referente principal para conversaciones y convocatorias. Con todo esto, cuando las personas han partido hacia otros destinos, ven pasar el tiempo entre recuerdos y nostalgias, tratando de no desarraigarse de una identidad que lucha al no encontrarse en su territorio originario. Así, emergen los diferentes espacios que generan esas remembranzas y por tanto el sentimiento de añoranza por volver a esos lugares para recrear vivencias pasadas, aunque sea en otras circunstancias. Tristemente, nada es estático y todo se trasforma; y de esta manera, hace algún tiempo, al caminar por esa ciudad sureña las impresiones recibidas inspiraron estas ingratas líneas:

“Al haber llegado a Tupiza, como siempre no encontré cambios significativos y, ya sea,  paseando o caminando por la ciudad, buscaba lugares que no me traigan ningún recuerdo, es decir, que hayan alterado la normalidad de ese “pueblito encantado”. Fue así que pasé gran parte de los primeros días de los esperados recesos de fin de año para volver a las entrañas (hablando en todo aspecto) que te vieron partir en busca del cambio de la rutina de vida, esto con diferentes fines y motivos, como lo hacemos gran parte de habitantes que nos alejamos para volver, o no, un día. La verdad es que lo que pasó ese día lluvioso, o por lo menos con amenazas de lluvia, fue algo raro ya que me puse a pensar desde hace cuánto tiempo no caminaba por este sector de la ciudad, o es que el “desarrollo y crecimiento” de las ciudades es tan rápido, pero en fin, era el sector que un día se denominó Chajrahuasi, el cual parecía una deconstrucción surrealista, ya que todo lo que conocía hace algunos (y no son muchos) años parecía que no existió, o es que tal vez por un fenómeno astronómico de alineación de planetas se había invertido.

            Era ese lugar en el cual un día solíamos jugar; ya sea, con la familia, amigos, compañeros, o cualquier conocido coyuntural con el cual el fin era compartir y divertirnos; ahora se convirtió en una especie de nueva ciudad o una ciudadela, llena de casas y construcciones que eliminaron todo el recuerdo que uno podría tener, y es que no pretendo comparar mis “pobres” recuerdos con los que suelo escuchar de las personas que pudieron conocer este lugar mucho tiempo antes que yo, pero cada quien es más rico o más pobre en recuerdos, y lo que debe ser importante, creo que, es el saberlos recordar. Lamentablemente no se supo elaborar un plan de urbanización organizado y sin atentar contra áreas verdes (gratuitas) y lugares de esparcimiento y, por qué no, contra los recuerdos de tantos otros románticos que al igual que yo a veces tratan de vivir de vez en cuando en una performance realista”.

(EpE, Cochabamba 2 de marzo de 2007)

Ataúd ocasionó pánico y terror en Gran Chocaya

Por Antenor Fernández Yañez

La noche era oscura, el frío, las tholas y paja brava sacudidas por el viento emitían agudos silbidos, era la característica en las minas circundantes a Gran Chocaya y Animas, en esas circunstancias, don Ciprián Tolaba, que salía de su faena cotidiana, cumpliendo su “punta” (turno), al ingresar a un callejón del campamento, creyó oír un extraño ruido, se detuvo en seco, dio unos pasos y quedó mudo de espanto, delante suyo estaba ¡Un ataúd..!

El humilde minero, quedó petrificado de susto, se le hizo un nudo en la garganta, sus cabellos parecían erizarse, tenía la impresión que su guardatojo se suspendía hacia arriba, su corazón latía aceleradamente, se quedó mudo.

El ladrido de un perro, le hizo reaccionar, retrocedió y corrió despavorido por una angosta quebrada, hasta llegar casi enloquecido, a su pequeño cuarto, ubicado en la falda del cerro.

Enigmático petroglifo en Villazón muestra un antiguo eclipse de luna

Por Antenor Fernández Yañez
Si bien los CHICHAS, fueron sometidos por los quechuas,
esta milenaria cultura pervive en el tiempo: en sus tradiciones,
música, gastronomía, vestimenta, mantienen intacto
el legado heredado de sus antepasados. (Foto O. Rivera). 

Tiene casi un metro de diámetro, exhibe en medio de un círculo figuras humanoides, zoomorfas y presumiblemente fueron plasmadas en la pared de una roca por los antiguos Chichas, podría ser la reproducción de un ECLIPSE LUNAR, y tendría una antigüedad de más de tres mil años, se encuentra en el cañadón de Sococha a 20 kms. al este de Villazón.

Este enigmático tesoro arqueológico del pasado de nuestro planeta, forma parte de un conjunto de petroglifos, jeroglíficos, pinturas rupestres descubiertos desde junio de l954, por Dn. Alfredo Saiquita Castillo, un inquieto explorador e investigador que hizo un detallado inventario de los sitios arqueológicos en la Provincia Modesto Omiste y Sud Chichas, al sur del departamento de Potosí.

La revista Nuevos Horizontes de EL DIARIO, se permite entregar a sus lectores este trabajo de investigación sobre la milenaria cultura de los Chichas, en la perspectiva de que las futuras generaciones tengan una percepción e información apropiada en torno a las etnias que se asentaron al sur de Bolivia y el norte de la Argentina.

Los hombres y mujeres del campo desde épocas remotas, desarrollan sus faenas siguiendo las diversas fases de la luna, para echar la semilla en la siembra del maíz, la pesca, la esquila de la fibra de sus animales, la poda e injerto de árboles frutales y otras actividades cotidianas.

Muchos investigadores coinciden en afirmar que los antiguos Chichas, fueron descendientes directos de los Arawacks, llegaron a este continente hace l2.000 años desde la Polinesia navegando por el océano Pacífico, cruzaron el desierto de Atacama para asentarse en ALOTA (Sud Lípez), desde esta meseta se extendieron por todo el sur del Alto Perú (Bolivia), hasta más abajo de Humahuaca (Argentina).

DESDE LOS LIPEZ A LOS VALLES DEL RÍO SAN JUAN DEL ORO
Expertos en arqueología, aseguran que esta milenaria etnia se desarrolló en la meseta de los Lípez, eran semi nómadas utilizados como guerreros al servicio del soberano inca cuyos dominios abarcaban desde el Ecuador hasta el norte de la Argentina y Chile.

En la cuenca de los ríos San Juan del Oro, Cotagaita, Cazón, Toropalca, Calcha, Tumus-la, Vitichi, Chini Mayu (Cinti) se concentraron antiguos habitantes, debido a que había bastante agua para subsistir, tenían como fuente de alimentación la caza de animales silvestres: ciervos, patos, perdices, conejos; recogiendo frutos silvestres, pescando en ríos y lagunas; con el transcurso del tiempo aprendieron a sembrar el MAÍZ y otras hortalizas.

En las pinturas rupestres y petroglifos, se advierten secuencias de cómo cazaban animales estas milenarias etnias.

Los antiguos Chichas, utilizaban agudas lanzas, arcos y flechas con púas labradas en piedra, gradualmente domesticaron animales como a la llama, tras la llegada de los españoles criaron ovejas, cabras y aves de corral, adoptaron como animal de transporte a los burros, mulas y caballos, éste último se constituyó en el compañero inseparable de estos hombres.

Con el transcurso del tiempo, se consolidaron como expertos jinetes para montar “en pelo” (sin montura o silla), conformaron los famosos escuadrones de la legendaria CABALLERÍA CHICHEÑA, diestros para el combate utilizando agudas lanzas y machetes.

SOCOCHA CONSERVA ENIGMÁTICOS MENSAJES DEL PASADO MILENARIO
Pese al tiempo transcurrido, la cultura y presencia de los antiguos CHICHAS, se mantiene incolume y Sococha es el testimonio más fehaciente de esta milenaria etnia guerrera, este tesoro arqueológico del pasado misterioso hoy concentra la atención de los visitantes nacionales y extranjeros.

“Sococha, fue un centro distribuidor -dijo el Cap. Nav. Alfredo Saiquita- conectaba a Mojo por Selocha y Moraya por Lonte, esta ruta, era la más directa hacia Suipacha, Yuruma y Topexa.”

“En esta ruta prehispánica, existen caminos de piedra, adoquinados, trabajos de ingeniería hidráulica, tambos (paradas), pukaras (mirado-res), centros ceremoniales que las autoridades del sector de nuestro país se niegan a reconocer”, sostuvo Saiquita.

La milenaria etnia o cultura de los CHI-CHAS, se extendió al norte hasta Tuctapari, (cerca a Potosí) al este hasta el Cañón de Cinti, al oeste hasta Atacama y Los Lípez y al sur, hasta Humahuaca (Argentina).

Presumiblemente los antiguos Chichas a su retorno del Ecuador después de librar feroces combates en la guerra entre Huascar y Ata-huallpa trajeron en sus alforjas algunas costumbres, es el caso de los “TAMALES” y las “Chirriadas”, bocadillos elaborados con maíz molido.

En sus permanentes expediciones por el área rural, Saquita Villanueva, junto a su señor Padre, descubrió los sitios arqueológicos: Kanta Kala, Tinuko, Humamalllku, Kullumpa-mapa.

“MAUKALLAJTA” LA CIUDAD PERDIDA
Uno de los sitios arqueológicos que concentra la atención de los investigadores es Mauka Lllajta (Pueblo Antiguo) de los Chichas, este poblado tal vez el más grande de su época, tiene una superficie o mancha urbana de construcciones de 7 kms. de largo por 2 kms, de ancho, se encuentra a 6 kms, del actual poblado de Yuruma (Prov. M. Omiste).

Algunos arqueólogos, tienen la hipótesis de que Mauka Llajta, fue devastada por un terremoto, pues solo quedaron los cimientos de las anti-guas viviendas y que sus pobladores por seguridad se dispersaron y se asentaron en otras regiones del sur del Alto Perú.

Después de Mauka Llajata, también se ubican Chipihuayco y Chuquiago, ciudadelas y centros ceremoniales de los antiguos CHICHAS.

EL QAPAJÑAN: RED VIAL INCAICA
En la época prehispánica, el continente sud-americano, estaba unido por el Qapajñan (Camino del rico), desde Pasto (Colombia), hasta Calahoyo (Argentina), tenía una longitud superior a los 7.000 kms., por donde se desplazaban, las caravanas de los antiguos comerciantes, arrieros de llamas, que transportaban productos diversos de sur a norte y viceversa, con “tambos” (paradas) intermedias.

Sobre este camino prehispánico, Saiquita Villanueva, tiene una hipótesis: “la ruta utilizada por los Chichas antes de la invasión inca, era perfecta, los tambos ubicados en puntos estratégicos, eran seguros, abastecidos por varias poblaciones a lo largo y ancho del suelo chicheño, es decir, las expediciones salían de Tilcara, luego a Huamahuaca, Yavi, Yanalpa, Sococha, Tojo, Livi Livi, hasta llegar a Reynecillas e ingresar al Cañón de Cinti, evitando trepar a la meseta alta de Tajsara (Tarija), para culminar el trayecto en Salitre y poder descender al valle de Padcaya.

LO AUTÉNTICO DE LOS CHICHAS EXISTE, TESOROS DEL PASADO LO CONFIRMAN
En su edición 1.043 (4 dic. 2012) la revista Nuevos Horizontes, publicó los petroglifos y pinturas rupestres descubiertos en el Cañón de Cinti, cerca a Camargo, de alguna forma tienen relación con la cultura de los Chichas, y son objeto de investigación por los especialistas.

Osvaldo Rivera Cruz, Presidente del Comité del Centenario de Villazón (Segundo Nivel), junto a su directorio con patrocinio de YPFB, editaron un libro que se constituye en un aporte al trabajo de investigación, por cuanto los disertantes de un Foro de Debates (mayo del 2009) expusieron aspectos históricos y científicos sobre las milenarias etnias que con el transcurso del tiempo dieron paso a la fundación de Villazón en l909.

No se puede ignorar el pasado ni la vigencia de los CHICHAS, sus mensajes, están plasma-dos en rocas, cuevas, tanto en la cuenca del río San Juan del Oro y en el Cañón de Cinti, (Camargo y Villa Abecia).

Antenor Fernández Yañez cel. 73041229

TERCER ENCUENTRO SOCIAL DE LA GLORIOSA NACIÓN CHICHAS

El evento se realizará el día 19 de septiembre de 2013, en el "Coliseo Municipal Tupiza" de la ciudad de Tupiza.
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VILLAZÓN LA FRONTERA DEL SUR

Fotos de Villazon - Imágenes de Villazon
Esta foto de Villazón es cortesía de TripAdvisor

El devenir de la historia colonial y republicana fue marcando modificaciones fundamentales en los territorios originarios precolombinos que en algunos casos siguen teniendo secuelas. Ese es el caso de la Gran Región de los Chichas que se extendía, hacia el sur, hasta el actual norte argentino y sus poblaciones que todavía existen actualmente. De esta manera, dentro de territorio boliviano, para los Chichas, Villazón representa el límite sureño colindante con la República Argentina, que además sigue conservando ese sentimiento de hermandad con los vecinos argentinos. Así, Villazón es la ciudad más importante dentro de la Provincia Modesto Omiste que a nivel de desarrollo todavía pugna con provincias vecinas por tener la supremacía a nivel comparativo. Sin embargo, más allá de diferencias imaginarias que se fueron generando por los azares de la historia toda esta parte del país lleva consigo la herencia de los Chichas que en la actualidad viene mostrando avances interesantes en el proceso de reconstituir la Nación.

            Villazón se encuentra dentro de un proceso identitario de fortalecimiento de la culturas Chichas que se vaya a complementar con las otras provincias pertenecientes a esta Región además de ahondar las relaciones entre pueblos hermanos que en algún momento trataron de ser alejados y más aun enemistados. Ahora, con todo el proceso sociopolítico nacional y regional existe un nuevo sentimiento que se va proyectando en un sentido integrador recuperando una identidad originaria que rompa con los prejuicios republicanos en beneficio generalizado de toda la región Chichas. De esta manera, Villazón cuenta con grandes elementos que aportar en este trabajo de recuperación identitaria ya que a partir de sus instancias de gobierno se impulsa este trabajo que, al igual que en las otras capitales municipales de los Chichas, se encuentran fundamentalmente en sus comunidades que han guardado hasta nuestros días los pilares de la identidad de los Chichas de forma cotidiana.

            Por otra parte, Villazón lleva la responsabilidad de lograr un mayor acercamiento con las comunidades del país vecino donde también existe este patrimonio propio de los Chichas y las gestiones que se impulsen desde este espacio son fundamentales para la reconstitución más allá de las limitaciones y fronteras nacionales. Este 20 de mayo se conmemora un nuevo aniversario de su fundación que fue motivada sobre todo por necesidades administrativas para el Estado boliviano que con el paso del tiempo han logrado situar a esta ciudad como un importante nexo en la frontera. No obstante, para la Región de los Chichas se hace fundamental seguir ampliando la identidad y pertenencia para que dentro de algún tiempo posesionemos a la autoidentificación chicheña superándose los localismos que solo han desintegrado el sentimiento colectivo que debería haber permanecido en todos los habitantes de la región. Villazón, Tupiza y Cotagaita, especialmente, se convierten en las principales capitales responsables de la integración de los pueblos del sur que generen políticas, como ya lo vienen haciendo, y que a mediano plazo se pueda contar con este sentimiento homogéneo dentro del territorio chicheño y seguir avanzando hacia la Reconstitución de la Nación Chichas. De manera complementaria, está el trabajo de toda la población que erradique los prejuicios superficiales entre ciudades y que más bien impulse en todas las instancias el sentimiento de hermandad y colaboración entre los pueblos chicheños para la generación de una comunidad.

SEGUNDO ENCUENTRO SOCIAL DE LA NACIÓN CHICHAS


CONVOCATORIA AL SEGUNDO ENCUENTRO SOCIAL DE LA NACIÓN CHICHAS

El Comité Impulsor del Reconocimiento y Reconstitución de la Nación Chichas, en concordancia a las resoluciones de la Asamblea Deliberativa Refundacional de la Nación Chichas desarrollada el 17 de noviembre de 2012, convoca al Segundo Encuentro Social de la Nación Chichas.

Lugar y fecha del Segundo Encuentro Social de la Nación Chichas
El evento se llevará a cabo en el complejo Gilberto Cortés Millares de la ciudad de Villazón ubicado en la  calle Gilberto Cortés Millares el día viernes 17 de mayo del presente año.

De los participantes
Podrán participar autoridades municipales, todas las organizaciones gremiales, sociales, sindicales, cooperativistas mineros, profesionales, instituciones cívicas, Comités Cívicos, Tierras Comunitarias de Origen de los Chichas y Lipez, organizaciones Juveniles, residentes en el interior y exterior de los Municipios de Villazón, Tupiza, Atocha, Vitichi, Cotagaita, y los Lipez.

Todas las delegaciones participantes deberán portar los emblemas característicos de sus municipios, ciudades y comunidades.

Invitados especiales    
Son invitados especiales autoridades políticas del Estado Plurinacional de Bolivia, organizaciones sociales e indígenas del Norte Argentino y el Norte Chileno, Asociación de Historiadores,
Investigadores y Artistas de la Nación Chichas.

Del temario
Las temáticas a deliberar refieren a los mecanismos de reconocimiento y reconstitución de la Nación Chichas en la perspectiva de la Autonomía.

Se instalaran las siguientes mesas.
1)     Mesa Reconocimiento y Reconstitución y Autonomía de la Nación Chichas,
2)     Mesa Medio Ambiente
3)     Mesa Territorio
4)     Economía y Recursos Naturales
5)     Mesa Educación y Símbolos de La Nación Chichas
6)     Mesa Juventud de la Nación Chichas.

Del programa

  • 09 a. m. recepción e inscripción de las delegaciones.
  • 10: 00 a. m. Himno Nacional Coro General.
  • 10: 10 a. m. Bienvenida e Inauguración del Segundo Encuentro Social de la Nación Chichas, a cargo del Honorable Alcalde de Villazón.
  • 10:20 a. m. Demostración folclórica de las delegaciones.
  • 11: 00 a. m. Informe del COMITÉ IMPULSOR DEL RECONOCIMIENTO Y RECONSTITUCIÓN DE LA NACIÓN CHICHAS
  • 11: 15 a. m. Instalación de la Asamblea Deliberativa de la Nación Chichas.
  • 11 30 a . m. Conformación de Mesas de Trabajo Deliberativo y elección de Presidente (a) y secretarios (as) :
  • 13: 00 p.m. Cuarto intermedio en sala, almuerzo de camaradería a cargo del Gobierno Autónomo Municipal de Villazon
  • 14: 00 p.m. Lectura de las resoluciones por mesa.
  • 15: 00 p.m. Acta General Resoluciones de la Asamblea Deliberativa de la Nación Chichas.  
  • 16: 00 p.m. Aprobación y rubricas de las Resoluciones.
  • 17:00 p.m. Clausura y despedida de delegaciones.

Cualquier punto no estipulado en la presente convocatoria será absuelto por el COMITÉ IMPULSOR DEL RECONOCIMIENTO Y RECONSTITUCIÓN DE LA NACIÓN CHICHAS en oficinas de los Municipios de Villazón telf. 2-597-2119 y Tupiza telf. 2-694-5658 en Cotagaita en oficinas del Consejo Originario de la Nación Chichas – Wisijsa. Cel. 687-55439

COMITÉ IMPULSOR DEL RECONOCIMIENTO Y RECONSTITUCIÓN DE LA NACIÓN CHICHAS

CHICHEÑOS

Cuando digo «CHICHEÑOS» escribo en el sentido amplio de la palabra, tratando de buscar la unidad en la diversidad. La gran Nación Chichas, en su geografía contiene a indios mineros, campesinos, profesionales, amas de casa, jóvenes soñadores: cargados de ilusiones y esperanzas. Por ahí también leo que ser minero es signo de marginación, o una expresión peyorativa; cuando en realidad Bolivia para el concierto de las naciones del mundo es un país minero por excelencia. Además, no es solo 50 y tantos años de lucha minera, sino, 500 y más años de lucha y resistencia indígena minero. Solamente en la minas de plata de Potosí  en la época de la colonia, dejaron sus vidas más de 8 millones de indios mineros. ¿Y, en la era republicana...? Entiéndase, sosteniendo a las oligarquías bolivianas, familias complacientes con los poderes extranjeros.

Yo, Juan Olarte Aldapi soy minero, Hijo de minero. Tal vez por eso, siento en lo que siento: la pasión alborotada en mis venas que me invitan a la rebelión. Crecí en Tasna Rosario, conocí mi primer amor en ATOCHA, considerada para mí, «Reina Minera del Sur». Soy como soy, porque mi carácter está formado en esos lugares de ensueño y mágico encanto. !Ay, si yo pudiera volver a mi ayer...¡
Para sostener lo que escribo, dedico a mis hermanos minero chicheños estos versos que hacen a la canción «EL HIJO DEL MINERO» que esta grabado en mí segundo disco de SAYARINA, y dice:

Nací del vientre de una chola, ay de mí
hijo de un minero soy
si eso es delito como él también moriré

Crecí masticando promesas, ay de mí.
Quise volar, mis pobres alas fueron cortadas,
tal vez mejor es vivir sin saber volar

Yo no sé lo que es vivir feliz;
pero yo sé lo que sufrir llorar.
Tener un pan mitad para hoy,
mitad para mañana
porque siempre faltará.

Recitado:
Que triste es ver al minero,
derramar lágrimas de impotencia
frente a la opresión y la injusticia;
pero más triste es ver a los hijos
crecer marcados para toda la vida
con el hierro candente de la desnutrición

ANECDOTAS DE DON ALFARO Y DE NOSOTROS


Siendo oriundos de Tupiza, desde muy pequeños fuimos escuchando y asimilando la música regional entre la cual es menester que destaque la obra de Willy Alfaro; en este sentido, seguramente para gran parte de nuestra población, Alfaro es un sinónimo de Tupiza y las celebraciones que sigue nuestro calendario. Pero más que todo, para cualquier reunión o encuentro con paisanos y amigos donde es obligación interpretar las tonadas de este compositor; y es mediante este mecanismo que se lo hace presente en cualquier evento bohemio. Por otra parte, en el hecho o el intento de formar una banda y hacer algo de música junto a Iván Alfaro, tuvimos la oportunidad de compartir algunos instantes y acordes junto a don Willy que solía presentarse en el “Queñua” donde nos reuníamos para ensayar. De igual forma, la Peña fue lugar para realizar las tocadas, siempre anecdóticas, donde incluso llegamos a grabar un video muy empírico junto a Pato, Chelo e Iván; esta vez en el “Alendoy”. Así se van presentando varios recuerdos que fueron motivados de una u otra manera por don Willy que merecidamente es condecorado por medio siglo dentro de la vida artística regional, nacional e internacional. Ahora, de forma permanente tenemos dos formas de estar acompañados por su obra, primero por su gran repertorio musical y, lo último que fue publicado, el libro “Anécdotas de don Alfaro y de los otros” (2012) con sus vivencias a partir de lo que se conforma un marco literario sugerente para acercarnos hacia nuestra región chicheña de manera performativa desde las dos facetas más atrayentes, la música y la literatura.

Con estos y muchos otros antecedentes, habiéndose celebrado los 50 años de vida artística del cantautor tupiceño Willy Alfaro, el Ministerio de Culturas le otorgó una condecoración como un reconocimiento a su aporte para el patrimonio musical de nuestro país. Este acto se realizó en el Cine Teatro 6 de agosto de la ciudad de La Paz el pasado 7 de marzo con la participación de diferentes autoridades nacionales además de un importante número de residentes chicheños que colmaron el ambiente. Así, el evento también contó con la actuación de varios artistas entre los que destacaron Luis Rico, Martín Castillo, Freddy Mendizabal, Rossmery Navarro, Trilogía, Gustavo Romano y Beimar Baldivieso; a lo que se sumó la genial interpretación del maestro Willy Alfaro que estrenó nuevas composiciones además de algunos clásicos como el “Rompe Cantarito”, “Mi Desventura” y “Fiesta de Reyes”. 

En el acto central se tuvo la participación de Álvaro Careaga, Coordinador de la Comunidad de Residentes Tupiceños y principal artífice de este homenaje; también estuvo Arturo Conde, Presidente de SOBODAYCOM, haciendo la entrega de un reconocimiento por parte de esta entidad aglutinadora de los artistas y compositores bolivianos. Posteriormente se hizo presente el Senador por Potosí Eduardo Maldonado para entregarle otro reconocimiento a nombre de la Asamblea Legislativa Plurinacional haciendo menciones sugerentes sobre Tupiza además de considerarse parte de este ámbito artístico por ser nieto de Humberto Iporre, destacado compositor potosino. Por último, el Viceministro de Interculturalidad Ignacio Soqueré hizo la entrega de la medalla al Mérito Cultural Adela Zamudio al cantautor a nombre del Ministerio de Culturas y del pueblo boliviano porque eso nos dignifica, manifestaba. Así, Willy Alfaro concluyó con sus palabras de circunstancia y agradecimiento a todas las instancias y personas que hicieron posible este homenaje donde, desde el espíritu jovial que lo caracteriza, entre otras cosas decía: “no soy muy gritón, no soy muy alaraco, pero si soy muy querendón”. A manera de colofón, estos días de homenaje concluyeron el 8 de marzo con una peña donde se pudo disfrutar de la música del personaje principal, Willy Alfaro, quien interpretó las canciones más importantes de su amplio repertorio, de 50 años de creación artística, junto a diferentes músicos que conformaron el marco musical para este encuentro y además recibió el reconocimiento a nombre del Diputado Pascual Huarachi. Con lo acontecido quedan las palabras de Willy Alfaro que espera todavía celebrar lo cien años de vida artística que seguramente serán celebrados ya sea por nosotros o las próximas generaciones que disfrutarán todavía del legado creándose así muchas más “anécdotas de don Alfaro y de nosotros”.

Tren al Sur



Hace unos días, al realizar un repaso de las vivencias familiares ocurridas hace algunos años atrás me encontré con unas fotografías tomadas en la zona de Entre Ríos. Pero de entre todas estas imágenes las más llamativas fueron las que nos situaban en contacto inmediato con el puente que daba paso al tren conectando así la ruta entre Tupiza y Villazón. Inmediatamente se fue articulando la trágica sombra de un cuadro, casi surrealista, que nos mostraba a este mismo lugar pero sin la presencia del puente integrador y muy simbólico para nuestra región el cual había sido arrastrado hace algunas semanas por la corriente del río San Juan fortalecido con el afluente del río Tupiza, precisamente en este lugar denominado “Entre Ríos” por esta singular característica hidrográfica. A raíz de este hecho, con seguridad, son muchas las personas que remiten sus vivencias y crónicas asociadas a un testigo silencioso, a decir de este puente ferroviario, que percibió grandes proezas y desventuras en muchos años desde su construcción.

            Con lo sucedido, el recorrido habitual del tren se ha visto perjudicado y suspendido sin contarse con un acceso por vía férrea hasta la frontera con la República Argentina con lo que también se ve perjudicado un icono de desarrollo e integración concretada en los años veinte, del siglo pasado, que logró la vinculación con el vecino país al sur de Bolivia, por este medio. Desde entonces, esta “vía” de transporte ha sido un bien muy relevante por su representatividad dentro del territorio nacional y una especie de exclusividad, ya que en las políticas erróneas de los últimos años lamentablemente se fue cortando este servicio de transporte en vez de promoverlo como otra forma de integración nacional (el cual antes llegaba hasta La Paz). Por tanto incluso se lo asume como parte del patrimonio regional que cuenta con un sin número de anécdotas y reminiscencias, casi existencialistas, como el simple hecho de haber caminado por las rieles como un elemento homogéneo de todo niño de la región que se encuentra con sus pares mediante esta escena infantil. De igual forma, dentro de las vivencias colectivas, hace años atrás se menciona que por gestiones logradas se obtuvo el funcionamiento, exclusivo, del “tren carnavalero” que llevó a los residentes de regreso hacia Tupiza para poder disfrutar del carnaval tradicional que comenzaba, sobre todo, el sábado de carnaval.

Ahora, como la naturaleza va cambiando, el puente ahora inexistente deberá tardar algún tiempo para restablecerse y ser un nuevo participe de las generaciones cambiantes al igual que ese río que cuenta con personalidad propia cambiando sus aguas de forma permanente. De igual manera el tren al sur seguirá transportando a una diversidad de personas, y personajes; siendo estos soldados que se dirigían hacia la Guerra del Chaco o simples pasajeros consuetudinarios o turistas que encuentran en este medio la mejor forma de viajar con un estilo y esencia diferente. Dentro del terreno netamente simbólico el tren también significa una vía de acceso hacia la tierra sureña para los que ahora nos encontramos alejados espacialmente pero no desarraigados. El puente y el tren llevan consigo una variedad de significaciones como la integración, unión y otros con una connotación siempre positiva por lo cual estaremos a la espera de la restitución de un nuevo puente y el servicio del ferrocarril que nos permita abordar ese tren al sur para seguir sumando las crónicas de la existencia individual y colectiva en la Región de los Chichas.

Fiesta y Proyección




En un nuevo año vigente, comenzamos con esas recurrencias que se enmarcan dentro del calendario cultural de costumbres y tradiciones. En este sentido, para la ciudad de Tupiza se presenta la Fiesta de Reyes que lleva consigo características singulares que le suman el toque personal basado en aspectos regionales que pueden haberse denotado de una herencia de la cultura de los Chichas con matices entre lo originario y el mestizaje y apropiación de otras culturas a lo largo de la historia junto a los procesos sociales surgidos en ese lapso. Desde esta perspectiva, cada año se sigue reconstruyendo la fiesta enmarcada en un contexto variante donde cada vez las diferencias son las que suelen guiar la forma y organización de cada evento. De esta manera, pasado y presente fluctúan para ser la versión más válida que explique la Fiesta de Reyes de la mejor manera, sobre todo tomando en cuenta el aspecto de tradiciones y costumbres de la fiesta, posiblemente, más representativa de Tupiza en la actualidad; y de la región en otros tiempos del pasado siglo XX y los anteriores a éste.

            Cuando revisamos la bibliografía regional, encontramos diversas menciones de la magnificencia y alcance de la Fiesta de Reyes dentro de los Chichas, principalmente, donde la misma se convertía por unos días en un centro en el cual se realizaba el encuentro de pobladores y vecinos para intercambiar y dar a conocer sus productos en esta feria. Así, a manera de añoranzas, hasta nuestros días se expresan estas apreciaciones en detrimento de lo que sucede en la actualidad al decirse que existe una pérdida de originalidad por la llegada de comerciantes de otros Departamentos que “quitan” la esencia de Reyes apropiándose de costumbres ajenas. Sin embargo, esto es parte del proceso de las sociedades que practican diferentes estrategias económicas como ser la participación en ferias de todo el territorio nacional de forma itinerante. Con este enfoque, tendríamos la participación que antes era de los vecinos inmediatos y que ahora se amplia a la visita de vendedores a nivel nacional.

            Lamentablemente, al parecer los pocos que están enterados de la realización de la Fiesta de Reyes son estos personajes comercializadores además de los que provienen de Tupiza y que ya conocían de esta convocatoria de forma tradicional. Por lo demás, a nivel nacional la Fiesta de Reyes es desconocida, casi, por completo en habitantes de otros lugares de Bolivia por lo cual seguimos enmarcados en una visión localista que nos encierra dentro de unos límites imaginarios que también limitan la promoción de nuestras manifestaciones culturales como parte de la Región de los Chichas. De esta manera, se hace necesario realizar una mejor gestión cultural que proyecte de manera adecuada la Fiesta de Reyes mediante la promoción, a nivel nacional, del evento y con el tiempo necesario para que se pueda agendar una posible visita de otras personas, a manera de incentivar el turismo en Tupiza y la Región. Con esta estrategia publicitaria se puede dar un primer paso para tener más visitantes dentro de la fiesta con lo cual se pueda potenciar la economía de los expositores que participan de la feria y de otros servicios prioritarios en el periodo de estadía. Así, no estaría de más planificar un encuentro más representativo que tenga alcance regional y cuente con la participación de otros exponentes de la Región de los Chichas y que progresivamente se vaya situando a la Fiesta de Reyes como la fiesta más representativa de los Chichas y que tenga repercusión nacional, e internacional con la inmediatez de la República Argentina y los lazos de parentesco vigentes hasta la actualidad en torno a los Chichas. En este sentido, dentro de otros espacios tenemos claros ejemplo de festivales como los del “Festifront” o el de “Coroico Internacional” que por si solos han cobrado relevancia gracias a sus proyecciones que forzosamente traen consigo otros beneficios como los económicos y turísticos, entre muchos otros. Por último, hay que considerar el proceso de reconstitución de la Nación Chichas con lo cual se debe modificar y replantear la Fiesta de Reyes que tenga coherencia en este objetivo de volver a integrar a los habitantes y el territorio de los Chichas originarios donde el aspecto cultural resulta ser uno de los mejores percutores para lograr esta situación y tener posteriormente la Fiesta de Reyes como representación y expresión conjunta de la Nación Chichas.

LIQUIS MA KUYUCHA

Mujeres buscando el Arco Iris

Freddy Tarcaya Gallardo, amigo y paisano nos hace llegar el primer número de Liquis Ma Kuyucha, publicación que realiza la Federación Regional de Mujeres Campesinas del Sud de Potosí "Bartolina Sisa".

Es otro medio más, por el que se reivindica la vigencia de la Nación Chichas.
Puedes acceder a número de Liquis Ma Kuyucha, en nuestro repositorio de documentos, haciendo clic aquí.